En un gesto que subraya su postura nacionalista y malvinera, la vicepresidenta Victoria Villarruel viajó a Ushuaia para encabezar el acto central por el 43° aniversario de la Guerra de Malvinas.
Este movimiento se produjo en medio de una visible interna con el presidente Javier Milei, quien encabezó un acto simultáneo en Plaza San Martín.
Villarruel, hija de un veterano de guerra, eligió conmemorar la fecha en la ciudad más cercana a las islas, cumpliendo así un deseo expresado previamente de “salir de la centralidad”.
Durante su discurso, Villarruel enfatizó que “la causa Malvinas es la única prenda de unidad de nuestra Nación”. Lamentó el “proceso de desmalvinización” que siguió a la derrota bélica, con un “relato tergiversado sobre la acción de nuestros militares”.
En contraposición, llamó a iniciar un “proceso de malvinización” para reconocer el valor y sacrificio de los combatientes, cuyo recuerdo considera que fue relegado injustamente. “La valentía y el sacrificio de nuestros héroes debería ser enseñado a los jóvenes”, afirmó.
Críticas a la “desmalvinización” y defensa del rol de las Fuerzas Armadas
Villarruel criticó que el recuerdo de la guerra se limitó a un “hecho vergonzoso para olvidar”. En ese sentido, destacó el rol de las Fuerzas Armadas y sostuvo que el reconocimiento hacia sus hombres y mujeres es fundamental para la “reconstrucción de nuestro amado país”.
La vicepresidenta también se refirió a la importancia de implementar “políticas hemisféricas y continentales que aseguren el cuidado de nuestra casa común, América, frente a la avidez de las potencias extracontinentales”, en línea con declaraciones del papa Francisco.
En este contexto, valoró la visita de la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos a Ushuaia el año anterior, donde se anunció la intención de reforzar la presencia argentina con apoyo estadounidense.
Divergencias con Milei y reclamos de los veteranos
La presencia de Villarruel en Ushuaia contrastó con el acto encabezado por Javier Milei en Buenos Aires, donde el presidente expresó su objetivo de convertir a Argentina en una potencia para que los malvinenses deseen ser argentinos sin necesidad de disuasión.
Esta postura generó una respuesta por parte de Juan Carlos Parodi, presidente del Centro de Excombatientes de Ushuaia y veterano de la Guerra de Malvinas, quien remarcó que “la autodeterminación de los pueblos no corresponde en el caso de Malvinas porque no es un pueblo originario”.
Parodi también aprovechó la oportunidad para reclamar al Gobierno nacional por los “resultados de las gestiones políticas para la recuperación” de las Islas, considerando que es hora de revisar la acción diplomática tras 192 años de ocupación. Además, lamentó la gestión de Milei, expresando que se convirtió en “un conventillo” y criticó la existencia de “anglófilos serviciales” que facilitan el avance del Reino Unido en la cuestión Malvinas.
Apoyo local y críticas al Reino Unido
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, también se pronunció durante el acto, apuntando contra Margaret Thatcher y pidiendo que se retire el “radar de los piratas ingleses” de la ciudad.
La ceremonia contó con la presencia del gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas Malvinas, Gustavo Melella, quien invitó a Villarruel y mantiene buenos vínculos con el Gobierno nacional.