Esta receta te va a solucionar la merienda o el desayuno sin que tengas que gastar una fortuna ni ensuciar media cocina, y sobretodo, si tenés poco tiempo en tu día a día.
Se trata del pan de queso hecho en sartén, una opción que se volvió furor porque es súper sabrosa y te inunda la casa con un olorcito a pan casero que es sencillamente irresistible. Lo mejor de todo es que no necesitás ser un experto en la cocina para que te salga bien, ya que es una preparación que se destaca por su humedad, su textura esponjosa y lo rápido que se resuelve.
La receta del pan de queso exprés
Esta receta, que fue compartida originalmente por la cocinera Jennifer Salas Postres y difundida por Miguel Guayama, es ideal para esos momentos en los que tenés ganas de algo rico, pero no querés prender el horno. Al hacerse directamente sobre el fuego, lográs una corteza bien crujiente mientras que el interior queda tierno y desbordante de queso derretido.

Para poner manos a la obra, solo vas a necesitar cinco ingredientes básicos que seguro tenés en la alacena: 250 gramos de harina común 0000, 160 mililitros de agua a temperatura ambiente, 5 gramos de sal, 3 gramos de levadura seca (o fresca, si preferís) y 8 fetas de tu queso favorito.
Primero, tenés que poner la harina en un bolw, hacer un huequito en el medio y echarle el agua con la sal, mezclando con los dedos hasta que se disuelva bien. Después sumás la levadura y revolvés suavemente hasta que logres una masa homogénea.
El secreto para que quede delicioso, es amasar un poquito en la mesada hasta que la masa esté sedosa; ahí la dejás descansar en un bolw aceitado, tapadita, hasta que duplique su tamaño. Una vez que la masa levó, la bajás a la mesa con un poco de harina para desgasificarla y la cortás en cuatro partes iguales. Estirás cada pedacito, le ponés dos fetas de queso en el centro y cerrás bien los extremos para que el relleno no se escape.
Para el final, llevás una sartén a fuego medio y cocinás cada pan unos 4 minutos por lado. Un truco clave es tapar la sartén durante la cocción para que el vapor ayude a que el interior quede bien tierno. Si tenés ganas de innovar, podés sumarle al relleno unos trocitos de jamón, panceta o cebolla caramelizada para darle un toque extra de sabor.



























