Argentina atraviesa un escenario que los especialistas venían advirtiendo: el sarampión volvió a acechar. El Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta sanitaria luego de confirmarse cuatro casos importados —tres adultos y un niño uruguayos, todos sin vacunación— que recorrieron varias provincias entre el 14 y el 16 de noviembre.
El episodio se suma al brote sostenido que afecta al Amba desde marzo, y coincide con un interés creciente de la población reflejado en las búsquedas online de términos como “síntomas de sarampión” o “vacuna triple viral”.

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo. El virus, alojado en las mucosas nasales y faríngeas de los infectados, se dispersa por el aire al toser, estornudar o incluso respirar. Las partículas pueden permanecer suspendidas durante dos horas.
En personas no inmunizadas, la probabilidad de enfermar es extremadamente alta: los CDC estiman hasta un 90% de contagio al compartir un mismo ambiente, mientras que Unicef recuerda su capacidad para infectar entre 12 y 18 personas por cada caso. La ventana de transmisión comienza cuatro días antes del sarpullido y se extiende cuatro días después.
Cómo identificar el sarampión: la progresión de los síntomas
Los primeros signos suelen confundirse con una gripe fuerte. Entre 7 y 14 días después de la exposición, aparecen:
- fiebre alta
- tos seca
- congestión nasal
- conjuntivitis
Entre el tercer y quinto día surge el exantema típico: un sarpullido que comienza en la cara —a la altura de la línea del cabello— y se expande al cuello, el tronco y las extremidades. No suele picar, pero su apariencia es intensa y puede durar una semana. También pueden observarse las manchas de Koplik dentro de la boca, un signo clásico que ayuda al diagnóstico.

Si bien puede afectar a cualquier persona no inmunizada, el sarampión es especialmente peligroso en niños pequeños y personas desnutridas. No existe tratamiento antiviral específico y las complicaciones pueden ser graves:
- Neumonía: afecta a 1 de cada 20 niños menores de 5 años con sarampión.
- Encefalitis: se presenta en 1 de cada 1000 infectados y puede provocar daño neurológico permanente.
- Infecciones de oído, bronquitis, laringitis o crup, también frecuentes.
La clave para prevenir brotes es la vacunación. La triple viral, incluida en el Calendario Nacional, tiene una eficacia del 95% y exige dos dosis desde el primer año de vida. Sin una cobertura alta, la protección colectiva se rompe: cualquier caso importado puede reactivar la circulación viral.
El infectólogo Ricardo Teijeiro advierte que la baja adherencia al esquema es el factor que más amenaza el estatus de eliminación logrado años atrás. La situación exige reforzar la consulta médica, completar las dosis pendientes y conocer los síntomas para actuar rápido.



























