Hay un rincón en el sur de Brasil que es el secreto mejor guardado para los argentinos. Se llama Torres y se posiciona este verano de 2026 como la opción estratégica para los que buscan esas playas de ensueño con aguas cristalinas, pero sin tener que manejar tres días seguidos ni dejar en cero la caja de ahorros de todo el año.
Lo primero que tenés que saber es que esta ciudad tiene una identidad única: combina un mar de tonalidades turquesas con unas formaciones rocosas impresionantes que cortan la línea de la costa.
Es el lugar perfecto si buscás desconectarte del ruido de las grandes ciudades y preferís un entorno más sereno y natural que los centros turísticos tradicionales. Además, la calidez del agua y la posibilidad de ver fauna marina a simple vista hacen que la experiencia sea de otro planeta.
¿Cómo llegar a Torres desde Argentina?
La gran ventaja de Torres es su proximidad, ya que está a tan solo 800 kilómetros de Posadas, Misiones. Es un viaje que, si salís temprano, lo completás en el día. Si ya estás en Brasil, la ciudad se encuentra a menos de 200 kilómetros de Porto Alegre y justo a mitad de camino hacia Florianópolis.

Esta ubicación la convierte en mucho más que una simple parada técnica; es un destino que merece que te quedes varios días. Además, el municipio tiene seis playas principales, para todos los gustos y estilos de turistas:
- Praia Grande: es donde está todo el movimiento. Tiene tres kilómetros de largo y es el punto ideal si buscás buenos paradores, gastronomía de playa y espacio para tirar la lona o barrenar unas olas.
- Prainha: ubicada en pleno centro, es el “búnker” de las familias. Como tiene aguas muy serenas y está resguardada del viento, los chicos pueden jugar tranquilos mientras los grandes descansan.
- Praia dos Molhes: es el escenario de eventos náuticos internacionales gracias a la calidad de sus rompientes.
- Praia da Cal: mezcla adrenalina con una vista impactante, ya que está pegada al Morro do Farol, un mirador natural para ver la inmensidad del océano.
- Playa de la Guarita: es la joya de la corona. Está dentro de un parque estatal protegido y rodeada de acantilados gigantes que parecen un anfiteatro de piedra. Si te gusta la fotografía o el ecoturismo, este es tu lugar.
- Itapeva: von seis kilómetros de naturaleza virgen y médanos, es ideal para esas caminatas largas donde solo escuchás el ruido de la brisa marina.
En un verano donde cada peso cuenta, descubrir Torres es clave para garantizar un descanso reparador sin comprometer el bolsillo.


























