Las joyas, cubiertos y objetos de plata suelen oscurecerse con el paso del tiempo, incluso cuando se guardan con cuidado. Este cambio de color no implica que el metal esté dañado, sino que responde a una reacción química natural.
El fenómeno se produce cuando la plata entra en contacto con compuestos que contienen azufre, presentes en el aire, en la piel o en productos de uso cotidiano. Esa interacción genera sulfuro de plata, responsable del tono negro o grisáceo que aparece en la superficie.
La buena noticia es que puede eliminarse en casa sin productos costosos.
Por qué la plata se vuelve negra
La plata reacciona con el azufre y forma una capa superficial de sulfuro. No es óxido, como ocurre con el hierro, sino una reacción química diferente llamada sulfatación.
Factores que aceleran el proceso:
- Exposición al aire húmedo.
- Contacto frecuente con la piel.
- Uso de perfumes, cremas o productos de limpieza.
- Guardado en ambientes sin ventilación.
El truco casero con bicarbonato, sal y papel de aluminio
El bicarbonato de sodio y la sal, combinados con agua caliente y papel de aluminio, generan una reacción electroquímica que elimina el sulfuro de plata.
El aluminio actúa como ánodo y atrae el sulfuro hacia sí. El proceso, similar a una electrólisis, devuelve a la plata su aspecto original sin necesidad de frotar en exceso.
Cómo limpiar la plata paso a paso

- Forrar un recipiente resistente al calor con papel de aluminio, colocando el lado brillante hacia arriba.
- Hervir agua y verterla en el recipiente.
- Añadir una o dos cucharadas de bicarbonato por cada litro de agua y una pizca de sal.
- Colocar las piezas de plata asegurándose de que estén en contacto directo con el aluminio.
- Dejar actuar entre 5 y 10 minutos.
- Retirar, enjuagar con agua fría y secar con un paño suave.
En pocos minutos, la superficie recupera brillo y claridad.
Precauciones importantes
- No utilizar en piezas con piedras preciosas, perlas, esmaltes o recubrimientos, ya que la reacción puede dañarlas.
- Asegurarse de que el objeto toque el aluminio para que la reacción funcione correctamente.
- No superar los 10 minutos de inmersión, especialmente en piezas antiguas o delicadas.
- Incluir sal en la mezcla mejora la eficacia del proceso.
Si se trata de joyas valiosas o antiguas, lo más recomendable es acudir a un joyero profesional para evitar deterioros.
























