Alicio Dagatti (60), empresario frigorífico y de medios, en el sur provincial, lleva más de 80 días privado de su libertad en el complejo carcelario de Bouwer. El fiscal de Delitos Complejos, Enrique Gavier, lo tiene imputado por asociación ilícita y estafa.
En su primera indagatoria, Dagatti, también presidente del Club Estudiantes de Río Cuarto, se abstuvo de declarar. Pero luego de un revés en el Juzgado de Control (que le rechazó el cese de prisión), tras la feria de enero su defensa pidió ampliar su declaración.
Trascendidos dan cuenta de que en los últimos días fue indagado por el fiscal Gavier, durante más de tres horas. “Declaró ampliamente”, dijo una fuente ministerio público.
El fiscal Gavier tiene un plazo de 10 días para resolver si dicta la prisión preventiva o si el empresario puede recuperar la libertad, mientras se lo sigue investigando. El plazo es ordenatorio, no perentorio.
La causa Dagatti se disparó por el ingreso de un camión de su frigorífico con celulares y droga en la cárcel de Bouwer, en diciembre del 2023. El llamado “camión narco” fue interceptado un 26 de diciembre con estupefacientes, celulares, pastillas y alcohol entre las medias reses. Hacía 14 días que el titular del servicio penitenciario Juan María Bouvier ( y otros jefes carcelarios) habían sido detenidos por orden de Gavier, en el marco de una investigación por corrupción.
Investigan vínculos con el “call center tumbero”
Por el escándalo del “camión narco” se abrieron dos investigaciones paralelas, una en relación al ingreso de estupefacientes, a cargo de Paulina Lingua (del fuero antinarcomenudeo). La otra, a cargo de Gavier, fundamentalmente por los teléfonos celulares que se intentó ingresar. La fiscalía sospecha que tenían como destino el llamado “call center tumbero”.
Casi un año después, el 4 de diciembre pasado, en un resonante operativo, Alicio Dagatti, su hijo Ignacio (29), y Luis María Mina (48), empleado del Frigorífico fueron detenidos en Río Cuarto. En la misma causa quedó imputado Maximiliano Gastón Irusta (23) empleado del transportista y, luego, un guardiacárceL: Ramón Alexis Farías.
En los últimos años, Gavier ha realizado grandes investigaciones sobre estafas telefónicas cometidas desde las cárceles de Villa María y Córdoba. Se presume que, en el caso del camión de Livorno, la fiscalía apunta a determinar quiénes y para qué iban a recibir los teléfonos que, con cargadores y auriculares, estaban escondidos entre la carne del frigorífico Livorno.
Dagatti está acusado de proveer los teléfonos a bandas de reclusos que operaban “intra muros”. Tras su amplia declaración indagatoria se presume que el fiscal Gavier resolverá pronto su situación.
Además de ser dueño de Livorno, el empresario, nativo de General Deheza, es propietario de los frigoríficos Arezzo, de Río Tercero; de Agropecuaria Transur, en Alcira Gigena, de acciones de diario Puntal y de un barrio residencial en Río Cuarto. Federico Dagatti, otro de sus hijos, es vicepresidente del Club Estudiantes y, desde su detención, está al frente de la institución.