Un hombre de 59 años acusado de integrar una banda sospechada de cometer defraudaciones millonarias con criptomonedas y lavado de activos fue detenido en la provincia de Buenos Aires y se sumó a otros apresados, según informó la Policía Federal (PFA).
La causa en Buenos Aires
La investigación se inició en octubre pasado, a partir de una intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 3 del Departamento Judicial de Pergamino y del Departamento de Cibercrimen, a cargo de Nelson Mastorchio, quien solicitó la colaboración del Departamento Inteligencia Contra el Crimen Organizado de la PFA para desarticular la banda.
La organización operaba de manera sistemática y ocasionó un perjuicio económico superior a los 1,8 billones de pesos, afectando principalmente a empresas argentinas del sector agropecuario.
El esquema delictivo se basaba en la utilización de documentación apócrifa para la apertura de cuentas bancarias, la obtención de préstamos y la posterior canalización de fondos hacia plataformas de criptoactivos.
Las tareas investigativas permitieron determinar que el dinero obtenido era convertido en activos virtuales y transferido a billeteras digitales no identificadas, sin respaldo en operaciones legítimas ni inscripción como proveedores de servicios de activos, con el objetivo de dificultar su trazabilidad.
Se realizaron diversos allanamientos que derivaron en la detención de los principales sospechosos y en el secuestro de elementos de interés para la causa. Los investigadores lograron identificar a otros dos hombres que cumplían funciones clave en la coordinación y provisión de documentación falsa utilizada para conformar las denominadas “carpetas” presentadas ante las entidades bancarias perjudicadas.
El Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial de Pergamino, a cargo de Fernando Ayestaran, ordenó dos allanamientos en domicilios ubicados en el partido de San Isidro y en la localidad de José C. Paz.
Durante los procedimientos, los efectivos detuvieron a uno de los sospechosos y secuestraron una notebook, dos teléfonos celulares, doce tarjetas de débito y crédito de distintas entidades financieras, además de documentación relevante para la causa.
El detenido quedó junto a los elementos incautados a disposición del magistrado interviniente.























