En pocas horas, y en distintos episodios, dos chicos terminaron heridos por disparos de arma en la cabeza. En un caso, la criatura fue lesionada con un tiro de arma de fuego en la Capital y quedó internada en el Hospital de Niños y con pronóstico reservado; mientras que en el otro episodio, un chico fue alcanzado por un perdigón disparado por un rifle de aire comprimido en Río Tercero.
Respecto al caso más grave, por su saldo y las características, todo sucedió en las últimas horas en un domicilio de barrio General Savio, en la Capital cordobesa, donde un chico de 3 años terminó herido de un disparo en la frente con un revólver.
Sucedió en la previa a la Navidad.
Fuentes policiales informaron que por ese episodio, una joven de 21 años fue detenida horas después por investigadores policiales, acusada de haber sido la autora del disparo. No está claro si la agresión contra el pequeño fue adrede o si el niño recibió el impacto en medio de una discusión de esa joven con otra persona.
El caso quedó en manos del fiscal Pablo Cuenca Tagle del fuero de Violencia Familiar de Córdoba, quien dispuso una serie de medidas investigativas tendientes a esclarecer cómo y por qué sucedieron esos hechos en ese domicilio del barrio General Savio.
Mientras tanto, la criatura permanece internada en el hospital.
Drama en Río Tercero
Por otro lado, un chico de 9 años terminó herido por un perdigón de aire comprimido que le dio en la cabeza mientras se encontraba jugando cerca de un cauce de agua en la ciudad de Río Tercero.
El pequeño, en medio de la desesperación, fue trasladado al hospital por su madre y quedó internado. Presentaba una buena evolución, informaron fuentes policiales.
La mujer indicó que su hijo estaba jugando a la vera del río y que había sido herido por un hombre que estaba realizando disparos en la misma zona con un rifle de aire comprimido. No supo identificarlo.
Mientras los policías iniciaban las primeras medidas investigativas para dar con el agresor, trascendió que un hombre de 48 años (R.B.L.) se presentó de manera espontánea en una sede oficial y admitió haber sido el autor del disparo “accidental”.
El vecino entregó un rifle de carga a gas calibre y una caja con balines.
El hombre fue detenido y quedó imputado, a priori, por el delito de lesiones calificadas, a instancias de la fiscal de turno.























