En un caso que conmocionó a la ciudad de Balcarce, Buenos Aires un hombre fue arrestado y trasladado a la unidad penal de Batán tras ser acusado de suministrar estupefacientes a sus hijos, cuyas edades oscilan entre los seis meses y los once años.
El operativo se desencadenó luego de que la madre de los niños radicara una denuncia por violencia de género en la Comisaría de la Mujer y manifestara su temor por la posible exposición de los niños al consumo de sustancias dentro del hogar.
El hallazgo y la investigación judicial
Ante la gravedad de la denuncia, la Fiscalía a cargo de Rodolfo Moure ordenó de manera urgente realizar análisis toxicológicos a los seis niños. Los resultados confirmaron las sospechas: todos los niños dieron positivo por clorhidrato de cocaína. A raíz de estos estudios, la Justicia calificó el caso como de “riesgo extremo” y activó los protocolos de protección infantil previstos para estas situaciones.
Durante un allanamiento realizado en la vivienda familiar, peritos policiales secuestraron cocaína y detectaron restos de la sustancia sobre una mesada. Además, se incautó una lata de leche en polvo que está siendo peritada para determinar si fue utilizada para administrar la droga a los niños, aunque los primeros resultados sobre este envase no fueron concluyentes y se aguarda una reconfirmación.
Defensa del acusado y situación legal
El detenido, quien ya cuenta con antecedentes penales, negó las acusaciones ante la Fiscalía y aseguró que la madre de los nenes presenta problemas psiquiátricos.
No obstante, la Justicia decidió mantenerlo privado de su libertad mientras se esclarece la mecánica del suministro. La causa fue caratulada como “suministro de estupefacientes agravado por tratarse de menores de edad”, una figura legal que prevé una pena mínima de seis años de prisión.
Protección y próximos pasos
Actualmente, los seis hermanos se encuentran bajo el resguardo del Servicio Local de los Derechos del Niño, donde reciben asistencia y contención ante el daño potencial que implica el consumo de estas sustancias en un entorno familiar.
La investigación busca determinar con precisión cómo y quién administró las drogas. Para ello, la Fiscalía aguarda informes médicos complementarios y solicitó la realización de una Cámara Gesell para los niños que estén en condiciones de declarar bajo este mecanismo protegido. Asimismo, los peritos analizan la validez de las pruebas médicas para descartar la posibilidad de falsos positivos antes de avanzar con la imputación formal definitiva.


























