Angelina, la nena de 12 años que fue impactada por un proyectil durante los festejos de Navidad, recibió el alta médica este viernes tras permanecer dos semanas internada.
Aunque la menor continuará su recuperación en su domicilio, el caso sigue abierto bajo una investigación judicial para identificar a los responsables del hecho.
Angelina: alta médica tras dos semanas de internación
Fuentes del caso confirmaron a los medios que la pequeña abandonó el sanatorio La Trinidad este viernes. Angelina había sido trasladada allí de urgencia desde el hospital San Juan de Dios de Ramos Mejía, presentando una herida sangrante en la cabeza que inicialmente su familia confundió con el impacto de pirotecnia.
A pesar de la mejoría que le permitió volver a su casa, el cuadro clínico mantiene una particularidad de cuidado: la bala no pudo ser extraída y continúa alojado en la fosa posterior del cráneo de la víctima.
Los médicos determinaron que la bala no tuvo orificio de salida.
Bala perdida en Navidad: cómo fue el suceso
El incidente ocurrió en los primeros minutos del 25 de diciembre, a las 12.03, sobre la calle Pedro Castelli al 300.
Angelina había salido a la vereda junto a sus familiares para observar los fuegos artificiales cerca del Acceso Oeste.
Según los relatos de sus allegados, la niña estaba rodeada por 12 primos pequeños cuando, de un momento a otro, cayó desplomada.
“Empezó a decir que le quemaba la cabeza”, relató una tía de la menor, describiendo el momento en que notaron la sangre y la posterior desvanescencia de la niña.
La búsqueda del tirador en Villa Sarmiento
La fiscal Valeria Courtade, titular de la UFI N°3 de Morón, lidera la investigación con el apoyo de Gendarmería Nacional y la Policía Científica.

Los investigadores se enfrentan al desafío técnico de no poder analizar directamente la bala que hirió a Angelina mientras permanezca en su cuerpo.
No obstante, mediante tomografías de alta resolución, se determinó que el calibre podría ser .9 mm o .38, dos tipos de proyectiles de dimensiones similares pero disparados por armas distintas (pistolas semiautomáticas y revólveres, respectivamente).
Además, el personal policial logró secuestrar vainas servidas en dos casas cercanas al domicilio de la víctima y el análisis de rastros balísticos en los proyectiles recolectados de la zona sugiere que se utilizaron al menos dos armas distintas durante la madrugada del incidente.




























