En medio de la serie de graves escándalos y delitos que involucran a la influencer Morena Rial desde hace años en Córdoba y Buenos Aires, surgieron chats que la comprometen en la causa en la que está acusada de integrar una banda de delincuentes que se dedicaban a robar en casas de San Isidro.
Morena Rial, cada vez más complicada por los robos
“Necesito hacer plata”, llegó a escribir la hija del periodista Jorge Rial más de una vez en los chats que investiga la Justicia y que la tienen, como a otros, imputada de robo agravado por efracción y escalamiento, delito que prevé una pena de entre tres y diez años de cárcel.
Los mensajes fueron recuperados después de peritar el iPhone que le secuestraron a Rial el 22 de enero pasado. “Yo estoy para hacer plata”, escribió en WhatsApp la joven el 19 de enero pasado a las 22.31, es decir 24 horas después del robo en una casa de Villa Adelina, en San Isidro, publicó el diario La Nación.
“El día 18 de enero pasado, cerca de las 22, Rial -vistiendo un vestido corto rojo y zapatos blancos-, Luna González, Alan Martín Fernández y Lautaro Tomás Ledesma y un quinto delincuente cuya identidad a la fecha se ignora, mediante un plan previamente acordado con clara división de roles se constituyeron con fines de robo y a bordo del rodado marca Peugeot modelo 207 blanco, conducido por Rial, en la vivienda de la calle José María Moreno 2775, en Villa Adelina, en San Isidro. Ello, aprovechándose de la ausencia de sus moradores con el fin de apoderarse ilegítimamente de bienes muebles y efectos de valor que pudieran hallarse en la propiedad”, según se desprende del dictamen donde el fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, solicitó la detención de Rial.
Morena Rial, presa y libre
La joven estuvo presa una semana, aunque luego fue excarcelada tras ampliar su declaración indagatoria, donde admitió su responsabilidad en el robo, pero “limitó su participación” a la función de chofer del auto utilizado para el atraco. Dijo estar arrepentida y sentirse angustiada y avergonzada.
Por los chats que ahora son analizados por los detectives que participan de la investigación, Rial era la encargada de buscar los vehículos utilizados por la banda en sus robos.
En uno de los intercambios de mensajes, uno de los interlocutores le dijo a la joven: “Quiero encontrar un buen poco de billete y dejar de joder y en esta fecha hay una banda de casas solas (por las vacaciones)”.
Entonces Rial preguntó: “¿Y hay algo seguro?” y agregó: “No para andar dando vuelta. Pido el auto de mi papá (Jorge Rial) y lo hacemos y le tiro una moneda a mi hermana (Rocío). Pero no puedo exponer la camioneta de mi papá para dar vueltas”.
Como se explicó en el citado dictamen, el robo por el que fue detenida e imputada, Rial manejó un Peugeot modelo 207 blanco que había pedido prestado. En la casa irrumpieron dos ladrones. La joven, González y Fernández se quedaron en el automóvil.
“Ya en la puerta de la propiedad, los ladrones tras haber interrumpido el suministro de energía de la casa, bajando manualmente para ello la llave térmica empotrada en una pared lateral, desde la vía pública sortearon el perímetro de reja de dos metros de altura, accediendo de ese modo al patio delantero interno de la finca que los condujo al frente de la propiedad. Allí, utilizando las herramientas que llevaban en sus mochilas, forzaron los barrotes de las rejas de una de las ventanas, levantaron la persiana de madera, accediendo de este modo al interior de la vivienda. Una vez allí, revolvieron los diferentes ambientes en búsqueda de pertenencias, apoderándose ilegítimamente al menos de una notebook”, sostuvo el fiscal al fundamentar los pedido de detenciones de los sospechosos.
En otros chats Rial mostró su enojo porque no le habían dicho nada del botín que habían hecho. “Necesito hacer plata yo también. No agarré un peso de nada. El primer día yo ni sabía que habían sacado una cadena y si ayer no decían los pibes yo ni sabía. A mí las cosas claras, así como yo salgo con mi hijo, me gusta que sean de frente”, espetó.
Se refirió a que en uno de los presuntos robos había llevado a su bebé, que en ese momento tenía cuatro meses. En esa serie de mensajes le prometieron dinero después de vender la “cadenita” que habían robado.