Una peluquera argentina de 46 años fue arrestada en Bali, Indonesia, tras ser descubierta transportando cocaína en su cuerpo. La mujer podría enfrentar la pena de muerte por fusilamiento en el país asiático, que tiene leyes antidrogas muy estrictas.
Detenida en el aeropuerto de Bali con más de 300 gramos de cocaína
La detención de G.E. se produjo en el aeropuerto internacional Ngurah Rai de Bali el 25 de marzo a las 18. Funcionarios de aduana detectaron que la mujer, de nacionalidad argentina, transportaba 323,76 gramos de cocaína oculta en su vagina.
La droga estaba envuelta en varios condones.
El jefe de la agencia de narcóticos de Bali, Rudy Ahmad Sudrajat, informó que la detención fue resultado de un aviso de inteligencia recibido por la Agencia Nacional de Narcóticos de Indonesia. La mujer había llegado a Bali desde Dubái.
Promesa de dinero y cómplice británico
Según las fuentes, la sospechosa admitió haber viajado desde México con la intención de entregar la droga. Declaró que le habían prometido 3.000 dólares estadounidenses por completar el traslado.
G.E. también señaló a un ciudadano británico involucrado, quien posteriormente fue detenido en una casa de huéspedes en el área de Kerobokan.
Severas penas por narcotráfico en Indonesia
Indonesia es conocida por su mano dura contra el narcotráfico. El país castiga este delito con penas que van desde 5 a 20 años de cárcel, cadena perpetua o la pena de muerte por fusilamiento, especialmente para quienes trafican con más de cinco gramos de cocaína.
Sudrajat señaló que las redes de narcotráfico suelen tener como objetivo a turistas extranjeros en zonas turísticas populares de Bali. “Todavía estamos llevando a cabo la investigación para descubrir la red internacional de cocaína en Bali y detener su distribución”, afirmó.
Según la Red Contra la Pena de Muerte en Asia (ADPAN), hay más de 500 personas en el corredor de la muerte en Indonesia, incluyendo 96 extranjeros, muchos de ellos condenados por narcotráfico. El último sudamericano ejecutado en Indonesia por este delito fue un brasileño, Rodrigo Gularte, en 2015.
La mujer argentina, que trabajaba como peluquera, permanecerá detenida mientras avanza el proceso judicial en Indonesia