En plena era de avances tecnológicos y la creciente popularidad de los vehículos electrificados, una tecnología centenaria como la radio AM enfrenta una silenciosa pero firme desaparición del tablero de los autos nuevos. Fabricantes como BMW, Ford, Tesla y Volkswagen ya han eliminado la opción de radio AM en algunos de sus modelos, y la tendencia se extiende a vehículos híbridos y eléctricos debido a la interferencia electromagnética que sus sistemas de propulsión generan, dificultando la recepción de las ondas AM. Esto ya ocurre en los Estados Unidos.
Si bien la calidad de audio superior de la FM y el auge de plataformas digitales como el streaming y los podcasts han contribuido a una disminución general de la audiencia de la radio AM, la exclusión en los vehículos eléctricos responde principalmente a razones técnicas. Expertos señalan que el campo electromagnético producido por los motores eléctricos crea interferencias que hacen inviable la recepción de emisoras en AM.
Los costos de tener AM en autos electrificados
La industria automotriz argumenta que incorporar sistemas de protección para mitigar estas interferencias eleva significativamente los costos de producción. Desde la Alianza de Innovación Automotriz sostienen que, ante una audiencia decreciente, la eliminación de la radio AM es una decisión lógica.
Sin embargo, esta tendencia ha encontrado una fuerte resistencia en Estados Unidos. La radio AM sigue siendo -según algunos sectores políticos- una herramienta vital para la difusión de alertas e información de emergencia a nivel nacional. Según la Asociación Nacional de Radiodifusores, alrededor de 82 millones de personas aún escuchan radio AM en ese país.
Esta preocupación ha impulsado la creación de la “AM Radio for Every Vehicle Act” (Ley de Radio AM para Cada Vehículo), un proyecto de ley que busca obligar a la industria automotriz a incluir radios AM en todos los vehículos nuevos vendidos en Estados Unidos, sin costos adicionales para los consumidores.
La medida ha ganado en el año 2024 un significativo apoyo bipartidista en el Congreso, alcanzando los 60 votos necesarios en el Senado para superar cualquier obstáculo legislativo. Sus defensores, como los senadores Edward Markey, Kattie Britt y Ted Cruz, argumentan que la radio AM es “irreemplazable” y un “bastión fundamental para la democracia”, destacando su papel en la entrega de noticias, deportes y actualizaciones locales.
La posible aprobación de esta ley ha generado preocupaciones en la industria automotriz, que teme que estas regulaciones afecten la eficiencia y el costo de los vehículos. A pesar de esto, legisladores como Markey insisten en que la ley busca garantizar la seguridad y el acceso a la información, especialmente ante el aumento de emergencias relacionadas con el cambio climático. Incluso, algunos fabricantes como Ford han comenzado a ofrecer actualizaciones de software para reintroducir la radio AM en algunos de sus modelos.