Opinión
Debate. Más allá de la hora de los depredadores
Atravesamos una profunda crisis de representación que no puede leerse sólo en clave económica o ideológica, sino como parte de un deterioro más amplio del sistema democrático.
Atravesamos una profunda crisis de representación que no puede leerse sólo en clave económica o ideológica, sino como parte de un deterioro más amplio del sistema democrático.