Valerie, una perrita salchicha de apenas 3,6 kilos, desapareció durante unas vacaciones familiares en la Isla Canguro, al sur de Adelaida, Australia. La mascota se escapó mientras sus dueños, Josh Fishlock y Georgia Gardner, se alejaron brevemente para pescar. A pesar de la intensa búsqueda que realizaron durante varios días, no lograron encontrarla y regresaron a su casa en Albury, a más de 1.000 kilómetros de distancia.
El destino de Valerie parecía estar sellado. La Isla Canguro es conocida por su biodiversidad y alberga peligros como serpientes tigre negras, cuya mordedura es altamente venenosa, y águilas de cola de cuña, aves rapaces que cazan pequeños mamíferos. Sin embargo, contra todos los pronósticos, la perrita logró sobrevivir en el entorno salvaje durante 18 meses.
El rastro de Valerie volvió a aparecer gracias a un grupo local de Facebook, donde reportaron haberla visto en febrero de 2024, a unos 15 kilómetros del lugar donde se había perdido. Georgia contactó a Jared Karran, un policía local y rescatista de fauna, quien organizó una operación de búsqueda utilizando cámaras y cebos estratégicamente colocados.
Se estima que Valerie se alimentó de animales atropellados en las carreteras de la isla. A pesar de las amenazas constantes, demostró ser astuta, lo que dificultó su captura. Según explicó Karran, la estrategia fue apelar a sus instintos domésticos para que se acerque voluntariamente a un lugar seguro.
Josh y Georgia, al recibir la noticia, emprendieron un viaje de 13 horas hasta la isla con la esperanza de reencontrarse con su mascota. “Solo estamos esperando a ver en qué estado se encuentra y si aún está domesticada. Es todo bastante abrumador. Solo quiero darle un fuerte abrazo”, expresó Georgia emocionada.
