En la cocina argentina, el ajo es un imprescindible. Pero su parte más subestimada, las cáscaras, suele terminar en la basura sin que sepamos que esconden propiedades valiosas para el jardín y el hogar. Con un procedimiento sencillo, estas cáscaras pueden transformarse en un preparado natural con efectos fertilizantes, antifúngicos y desinfectantes.
La técnica consiste simplemente en dejar las cáscaras de ajo en agua durante un período mínimo de 24 horas. Ese remojo libera antioxidantes y compuestos antimicrobianos que convierten el agua en un tónico suave pero efectivo para fortalecer plantas, prevenir plagas y mejorar la salud general del sustrato. También funciona como limpiador natural para la cocina.

Los beneficios del agua de cáscaras de ajo
- Fertilizante casero para macetas y huertas. El agua obtenida del remojo actúa como un “multivitamínico natural” para plantas de interior o de huerta. Aporta nutrientes que estimulan el crecimiento, fortalecen las raíces y ayudan a que las plantas toleren mejor el estrés ambiental.
- Repelente natural de plagas. Gracias a los compuestos antibacterianos y antifúngicos del ajo, este preparado es eficaz para combatir pulgones, mosquita blanca y otros insectos habituales en huertas hogareñas. Además, su uso regular reduce la aparición de hongos, algo clave en épocas de humedad o riegos frecuentes.
- Limpieza ecológica para el hogar. Más allá del jardín, el líquido funciona como un desinfectante natural. Muchas personas lo usan para limpiar superficies, desodorizar utensilios o ayudar a remover restos de comida adherida. Su poder bactericida es útil sin necesidad de químicos fuertes.

Cómo preparar el agua de cáscaras de ajo para tus plantas
- Juntá las cáscaras de varios dientes de ajo, frescas o secas.
- Colocalas en un frasco o recipiente.
- Cubrilas con agua.
- Dejá reposar al menos 24 horas. Para un efecto más potente, podés dejarlas 48.
- Colá antes de usar si querés un líquido más limpio.
Modo de uso en plantas
- Riego directo: ideal para fortalecer raíces.
- Rociador: perfecto para combatir plagas en hojas.
Si dejaste las cáscaras 48 horas, mezclá el resultado en partes iguales con agua nueva para evitar una concentración excesiva.




























